domingo, 17 de febrero de 2013

UNA ÚLTIMA CANCIÓN

- INFORMACIÓN: Idol x Fan --> 2PM [HETERO]

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- ¿Qué hora es? ¡Madre mía! Llego tarde a la entrevista… El primer día que me dejan sola y ni soy capaz de llegar a tiempo… Será mejor que empiece a correr.

Atravesé el paso de peatones lo más rápido que pude intentando no chocarme con nadie. Era la única extranjera loca que se dejaba los pulmones en la carretera mientras la gente se paraba para ver el espectáculo. Seguí corriendo por una amplia acera, ya casi estaba llegando pero de repente todo se volvió negro. Cuando recuperé el sentido, me di cuenta de que estaba tumbada en el suelo con todas mis cosas esparcidas y un chico a mi lado recogiendo y sacudiendo una chaqueta de cuero. Me levanté como pude y observé durante unos segundos a aquel chico: alto, de espalda muy ancha, bastante guapo; parecía una de esas estrellas coreanas que había visto unas cuantas veces por la tele.

- Vaya… tu rodilla, lo siento… -dijo él. Me fijé en mis piernas, pues no sabía de qué hablaba, y me di cuenta de que una pequeña mancha roja había aparecido debido al aparatoso accidente.

No parecía un chico muy amigable, o quizás estaba de mal humor, pero desde luego aquella disculpa no sonaba muy sincera.

- Da igual, tengo prisa. –dije en un tono algo seco y recogí mis cosas.

No podía correr mucho por el dolor que sentía en la rodilla y empezaba a sentir que la sangre se deslizaba rápidamente hasta llegar a mi zapato. Debía darme prisa, aunque a estas horas ya no me dejarían entrar. Además, pensé, no podía ir con estas pintas.

Cuando mis piernas ya no pudieron soportarlo más, me senté en un pequeño banco cerca de una fuente en el centro de la ciudad. Había llegado hacía dos días a Seúl por lo que no conocía nada ni a nadie. ¿Y cómo volvería a casa ahora? Perdida en medio de la ciudad y desangrándome, era lo mejor que me podría haber pasado.

Decidí llamar a Min para que me ayudara a volver pero no contestaba a ninguna de mis llamadas ya que estaba en una reunión muy importante.

- ¿Necesitas ayuda? –dijo alguien detrás de mí, era una voz que me resultaba bastante familiar. Me giré y vi al chico con el que había tropezado hacía unos pocos minutos- Pareces algo perdida, ¿puedo ayudarte en algo?

- Bueno… no… solo… vale, me he perdido y no sé cómo volver a mi casa y aún por encima esto –señalé mi sangrienta pierna.

El chico se agachó poniéndose de espaldas en frente de mí.

- Sube. –dijo sin más.

- ¿Qué? No pienso ir con el primer desconocido que se ofrezca a llevarme a ninguna parte. ¿Qué pasa si eres un secuestrador, pervertido o cualquiera de esos? –me negaba a ir con él, siempre me habían enseñado a no aceptar nada de desconocidos.

- ¿Prefieres quedarte aquí sola? Si es eso lo que quieres, me voy. –se levantó y caminó unos pocos pasos hacia la fuente que había en frente.

- ¡Espera! –sabía que no tenía otra elección, aunque la verdad es que no me sentía muy segura yendo con ese chico.

- ¿Y bien?

- De acuerdo, iré contigo.

Nos quedamos en silencio durante el trayecto. No sabía adónde me llevaba ni si bajarme y salir corriendo –lo que mi pierna me permitiría- o simplemente esperar.

- ¿Por qué no te relajas un poco? Estás bastante tensa. –esperó unos segundos a que yo contestara- No te voy a hacer nada, no soy de ese tipo de gente.

- Te chocas con una chica y la persigues para llevarla a algún sitio desconocido, ¿entonces quién eres?

- Taecyeon.

- No me refería a…

- Lo sé, pero ya te he dicho que no soy lo que tú piensas.

- Oye, ¿esto es algún tipo de programa de cámara oculta?

- ¿Pero de qué estás hablando? ¿Qué te hace pensar eso? –rió por lo bajo.

- Soy una extranjera en apuros, no puedo pensar en otra cosa…

- Pues no pienses y déjame ayudarte.

Llegamos por fin a un pequeño local en un callejón estrecho. No conocía prácticamente nada de esta ciudad, pero me dio la impresión de que esta parte no era de las muy conocidas, parecían los típicos callejones en los que se reúne la mafia para ingeniar algún plan macabro.

- ¿Qué es esto? Suéltame ahora mismo, no pienso entrar ahí dentro. –dije pataleando.

- ¿Quieres calmarte? Es mi sala de ensayos, escogimos un local así para no tener que encontrarnos fans siempre que llegamos o nos vamos.

- ¿Qué? ¿Fans? –me soltó y entró por la puerta. Me quedé esperando fuera sin saber qué hacer.

- ¿Piensas quedarte ahí todo el día? –dijo asomándose.
 Entré en aquel local detrás de Taecyeon y me encontré a otros chicos bailando delante de un enorme espejo. Todos eran muy altos y parecían muy concentrados en ejecutar la coreografía perfectamente.
Me quedé mirando desde la puerta hasta que uno de ellos paró en seco y apagó el reproductor de música.

- Vaya, vaya… Taec, ¿qué nos traes hoy?

- No es nada para ti, olvídalo. –contestó.

- Tranquilo, sólo estaba bromeando. –se dirigió hacia mí- Dime, muñequita, ¿por qué estás aquí?

- Yo…

- La he traído porque estaba perdida. –le dijo Taecyeon a aquel chico. Yo no habría sabido qué responderle porque ni sabía por qué estaba aquí con ellos.

- Oh, una damisela en apuros, ya veo…

- ¿Ahora te van las extranjeras, grandullón? –soltó uno de ellos. Estaba al fondo de la sala recogiendo sus cosas, parecía el mayor de todos.

- ¡Chansung, no me jodas! –replicó Taecyeon.

- ¿Pero quiénes sois? –logré decir por fin.

Uno de ellos se adelantó haciendo una pequeña reverencia.

- Yo soy Minjun, este es Nichkhun, Junho, Wooyoung y el pequeño Chansung. –todos se inclinaron saludándome.

- ¿Pequeño Cha…?

- Sí, es el más pequeño del grupo. Somos 2PM, un grupo de Kpop, ¿nunca has oído hablar de nosotros?

- Había oído hablar algo sobre el Kpop, pero no conocía ningún grupo. –debería empezar a investigar, ¿serán todos así tan guapos?

Mientras nos presentábamos recibí un mensaje de Min, al parecer tenía que irse a estudiar a Canadá por lo que tendría que apañármelas sola por aquí.

Aquella noche los chicos de 2PM me llevaron a su piso para que pudiera descansar algo, pero al final me quedé toda la noche allí. Era bastante raro, mi primer día y ya me quedo a dormir a casa de unos chicos que conocí la tarde anterior. Esa historia sería digna de película.

Taec y yo estuvimos viéndonos hasta que decidimos salir juntos, nunca había estado enamorada, o por lo menos lo que sentía con él nunca lo había sentido con otra persona.

Pasamos unos 5 meses saliendo, teniendo en cuenta de que es una estrella coreana, no habíamos pasado muchas dificultades. Min había vuelto de Canadá, había tenido complicaciones y decidió volver.


                                                              *

- ¡Taecyeon! Soy Min, necesito verte ahora mismo, ¿dónde estás?

- ¿Qué? ¿Por qué tienes mi número? ¿Qué pasa? Estoy a lado del aparcamiento de la agencia.

- Eso da igual, iré ahora mismo, no te muevas.

Min colgó y se dirigió hacia el lugar que Taec le indicó.

- Taec, tenemos que ir rápido al hospital.

- ¿Al hospital? ¿Por qué?

- Mel…

- ¿Qué le ha pasado a Mel?

- Será mejor que te lo explique ella, vamos.

Los dos se fueron rumbo al hospital donde estaba ingresada. Taec entró corriendo por la puerta, algunas enfermeras trataron de calmarlo.

- ¿Dónde está Mel, Min? ¿Dónde está?

Min preguntó en recepción mientras Taec se dirigía rápidamente hacia el ascensor.

- ¡Espérame, Taec!

Pocos segundos después llegaron a mí habitación. Taec llegó con los ojos bañados en lágrimas.

- ¡Mel! ¿Qué ha pasado? ¿Qué haces aquí? –se arrodilló junto a mi cama.

- Taec… yo… nunca te había dicho nada de esto… -me miró fijamente- no sé cómo empezar… No sé cómo decirte que llevo 10 años enferma, que mi cuerpo ha dejado de aguantar y…

El silencio se apoderó de mi habitación durante unos cuantos minutos, yo no me atrevía a hablar y Taec estaba cabizbajo intentando no romper a llorar.

- Tú… ¿lo sabías? –le preguntó a Min.

- Sabía que estaba enferma, pero no esto…

- ¿Por qué no me lo has dicho antes?

- Habría sido mucho más difícil, lo siento mucho…-hice una breve pausa- Taec, ¿puedo pedirte algo?

- Claro…-secó sus lágrimas y se sentó a mi lado.

- ¿Podrías cantarme algo?

- ¿Cantar…? Está bien…

Aclaró su garganta y empezó a cantar dulcemente. Su voz ocupó todos mis pensamientos, cerré mis ojos para disfrutarla más.

- Gracias. –me dormí profundamente escuchando su voz. Un sueño del que nunca despertaría.

4 comentarios:

  1. Oh Dios mío! Casi lloro ;w; Pobre Mel! Y pobre Taec! ;__; ¿Por qué mundo cruel? Aish, qué historia más asdghjksdfghjkxdcghjk Le doy un 3! Tiene buena ortografía y claridad de expresión, y la trama es asdfghsdfghjdfghj

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  2. Joder, es super bonito, me ha llegado un montón ;; el principio ha sucedido un poco rápido, pero es tan bonita la historia ;__;
    Esta bien redactado y la ortografía es buena, le doy un 3

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  3. Pese a que soy Hottest y Taec biased, no soy muy fan de las historias idol/fan precisamente por lo poco originales que suelen ser. La otrografía y la narración están bastante bien y el final no me lo esperaba y por eso le doy un 2.

    En cuanto a la historia, bueno, como ya he dicho antes no soy muy fan de este tipo de historias y el final lo encuentro un poco fuera de lugar. Pero aun así no creo que merezca un 1 así que mi puntuación es de un 2.

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  4. Ahora mismo... no sé cómo sentirme jaja Me has dejado tal mal rollo en el cuerpo por ese final que mereces un 3 T____T Una historia preciosa y con ciertos toques de humor que me han encantado, además la ortografía y la redacción son geniales ^^

    Como punto flaco, creo que la parte de la relación de ellos dos la has pasado demasiado por encima y creo que un poco más larga hubiera quedado aún más perfecto, aunque me imagino que no habrá podido ser por la limitación de páginas, sin embargo eso no hace que a mi parecer deje de merecer el 3 ^^

    Muy buen trabajo, has conseguido emocionarme T____T

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