- INFORMACIÓN: WooGyu (Woohyun x Sunggyu) --> INFINITE [YAOI]
.......................................
Woohyun lo sabía todo de aquel hombre. Había descubierto
todo lo que su personalidad escondía, yendo a ese Café día tras día. Pasaba
horas allí, tan solo mirando cautelosamente a aquel joven de pelo castaño que
solía servirle el mejor café que jamás había probado. Tal vez aquel favoritismo
no solo tuviera que ver con la calidad del contenido de la taza.
Desde su sofá de siempre,
encajado la esquina más alejada del local situada junto la ventana, podía
apreciar disimuladamente cada movimiento que el chico hacía. Sus cejas que se
elevaban cada vez que hacía una pregunta, su boca que dibujaba una especie de
puchero cuando recibía una mala noticia, o su hobby por todo tipo de literatura
y películas de acción. También esa obsesión que tenía, y de la que él mismo probablemente
no se diera cuenta, de poner la cucharilla a la izquierda y la servilleta a la
derecha del café latte cada vez que tenía algún descanso y decidía leer un
libro mientras bebía un café caliente. Latte. Siempre bebía latte. El mismo que
Woohyun pedía cada día desde que lo conoció. De alguna manera, beber el mismo
tipo de café le hacía pensar que estaba un poco más cerca de él…Demasiado
idiota.
También sabía que el chico
estaría en una banda de rock si sus padres le hubieran apoyado en su momento. Y
que había estado haciendo audiciones para convertirse en algún tipo de artista,
tal vez un idol. Esa era la razón por
la que había empezado a trabajar ahí, para ganar dinero y poder pagarse las
clases de música. Así mismo, conocía la razón por la que llevaba y atesoraba
aquella fina pulsera que nunca separaba de su muñeca. Parecía que lo llevaba
como un juramento, un amuleto que simbolizara que algún día sus sueños se
harían realidad.
Woohyun podía jurar que si
alguien le preguntaba sobre aquel chico, sabría mucho más de él que cualquier
otra persona que estuviera a su alrededor o trabajara con él. Incluso más que
esa chica que solía dedicarle una sonrisa tímida, y se sonrojaba cada vez que
el chico la saludaba con un radiante “buenas tardes” cuando entraba a trabajar,
un detalle que a Woohyun no le gustaba en absoluto.
Y a medida que sus descubrimientos iban progresando, la
atracción que sentía por él lo hacía también. Sin embargo, nunca habían
intercambiado otras palabras que no fueran aquellas para preguntar y responder
qué tipo de café quería beber.
A veces Woohyun podía
sentir la cálida sonrisa del otro chico hacia él, sus pequeños ojos mirando su
rostro con el mismo atisbo de interés con el que Woohyun solía observarlo a él.
Pero obviamente: “No puede ser posible.
Ha sido mi imaginación”, se decía siempre a sí mismo después de todo.
Se conformaba con verlo
desde lejos unas pocas horas al día. Poder verlo trabajar, sonreír con todo su
corazón a las personas que entraban al Café incluso si estaba totalmente
cansado; secarse el sudor de la frente con el dorso de la mano en verano, así
como frotarse ambas manos por el frío en invierno…lo admiraba en silencio.
Atesoraba todos los momentos en los que se acercaba para preguntarle con una
gran sonrisa cuál iba a ser su pedido, a pesar de que ya supiera la respuesta,
que era siempre la misma. Aquel momento del día en el que Woohyun sabía que
estaban a la mínima distancia a la que jamás serían capaces de estar. Amaba
tanto esos instantes, que si un día otro camarero venía a atenderle, se sentía
completamente decepcionado, hasta pensar que aquel día de su vida había sido
una pequeña pérdida de tiempo.
Sin embargo, poco a poco
esa atracción que sentía por él se fue convirtiendo en amor, y Woohyun se
empezó a sentir solo. Empezó a sentir en su pecho una presión que aumentaba
cada vez que el chico se acercaba a él como de costumbre, y que desaparecía
cuando él se alejaba instantes después. Empezó a imaginarse como sería
abrazarle, tenerlo entre sus brazos,
acariciar su aparentemente suave cabello castaño con sus propios dedos
mientras besaba aquellos labios algo carnosos. Cómo sería probar el sabor de la
piel clara de su cuello, para después bajar los besos por su clavícula, aquella
área de su cuerpo que el primer botón desabrochado de su camisa dejaba ver
perfectamente, y que hacía que Woohyun se volviera loco. Cómo sería la
sensación de tocar todo su cuerpo, de sentir las manos del chico recorrer su
propia piel, cómo sería… Paró sus pensamientos nada más entró al Café, una vez
más. Y allí estaba él, en los ojos del cual le pareció apreciar algún tipo de
brillo momentáneo que apareció a medida que el joven se dio inmediatamente la
vuelta para recibir al cliente, y las miradas de ambos se encontraron.
Pero por
primera vez había algo más. Woohyun no podía decir exactamente de qué se
trataba, pero parecía tristeza. Woohyun no se había sentado todavía cuando vio
que el chico andaba directamente hacia él. Y en aquel momento sintió la necesidad
de explotar, de decirle que lo amaba, dejar que supiera todos los sentimientos
que habían ido creciendo dentro de él durante todo aquel tiempo. De dejar salir
todo lo que siempre había querido decirle, pero no fue capaz de encontrar las
palabras. En lugar de eso, las únicas palabras que salieron de sus bocas fueron
las mismas de siempre. Sin embargo, parecía que los ojos de ambos estaban
teniendo su propia conversación. Algo había cambiado, y no para bien, podría
decir. La sensación no era para nada agradable.
Al día siguiente, tardó veinte minutos más en ir desde la
universidad hasta el Café. Atravesó la puerta de este como siempre, y lo
primero que hizo fue mirar a todos lados dentro de aquel local, solo para
descubrir que el chico no estaba allí. “Podría
ser que tuviera un día libre”, se dijo a sí mismo, pero en el fondo sabía
que eso no era para nada una posibilidad. Comprendió que la mala sensación que
había experimentado el día anterior no carecía de significado, se había ido y
Woohyun sabía que no iban a volver a verse. Una vez más, sintió el vacío que su
vida había tenido siempre, hasta que lo conoció. Un vacío que aquel chico había
ido llenado día tras día, poco a poco, hasta hacer que la vida de Woohyun
estuviera casi completa. Y ese mismo vacío había aparecido otra vez. Pero esta
vez lo había destrozado completamente.
El Café estaba lleno de
gente, pero el sitio nunca volvería a ser el mismo de siempre. Parecía que
había sido cubierto por la tristeza, y lo mismo hizo el corazón de Woohyun. Tristeza
y dolor. Le dedicó una sonrisa falsa a una de las camareras y sin decir nada,
se acercó al sofá en el que se solía sentar, dándose cuenta de que había algo
fuera de lo común en la mesita. Se quedó contemplando la mesa unos segundos
hasta que las lágrimas empezaron a formarse en sus ojos una vez que lo entendió
todo.
Cogió los pequeños objetos que había en la mesa, y cerró
la mano fuerte en torno a ellos a medida que se sentó, mirando directamente
hacia la ventana. Como un día normal, pasó allí un par de horas, hasta que se
fue y no volvió nunca más. Por primera
vez había podido experimentar la mayor tristeza, pero a la vez felicidad de su
vida.
El chico que solía servirle el mejor café del mundo
entero, el chico que no lo había mirado nunca como algo más que un cliente, el
que había sido el centro de todas sus atenciones y sufrimientos, el chico cuya
mera existencia daba sentido a la vida de Woohyun…le había dejado algo, a Él.
Increíblemente, Kim Sunggyu
se había ido dejándole su preciada y fina pulsera. Y una pequeña etiqueta de
plástico que contenía su nombre escrito en ella. Aquella que solía llevar
colgada en la camisa de su uniforme. Aquella que, accidentalmente, se le había
caído en el café de Woohyun en su primer día de trabajo, y que Sunggyu recogió
con el rostro sonrojado y una sonrisa de vergüenza, después de dedicarle un
sincero “Lo siento”, antes de que Woohyun le respondiera con una cálida
sonrisa. Esas fueron las únicas palabras diferentes que intercambiaron durante
el año que se conocían el uno al otro.
Y Sunggyu parecía recordarlo también, ya que las había
elegido expresamente para que fueran sus primeras y últimas palabras.
mi puntuación es de un 3, la ortografía y la redacción son muy buenas y explica todo muy bien detallado, me ha gustalo la historia :3
ResponderEliminarLe doy un 3 porque está muy bien redactado. La historia me parece algo triste, y eso me llegó al kokoro ;w;
ResponderEliminarTe doy un 3 porque no te puedo dar más... ;A; aunque me gustaría poder darte un 0 por cruel y por hacerles sufrir a ellos y a mi (ok, no xD esto es broma).
ResponderEliminarPodrás deducir que me ha encantado. Todo. La narración, la ortografía, la trama, y el final... aunque diga todo eso, el final me ha gustado también.
Me ha parecido perfecto de principio a fin.
Cuando el concurso acabe danos una segunda parte PLS ;_________;
Te doy un 3 aunque dudo por lo mal que me lo has hecho pasar T____T Menuda angustia he pasado, pobrecillos T_____T Sin duda has conseguido transmitir a la perfección los sentimientos XD Y eso se consigue con el gran trabajo que has hecho en este oneshot, impecables la ortografía y la redacción T____T
ResponderEliminarMuy buen trabajo de verdad T____T Y coincido con el comentario de ichy_ok, necesitamos una segunda parte T____T En la que se encuentren y se den amor >____< jajajajajaja