domingo, 17 de febrero de 2013

1000 YEARS, ALWAYS BY YOUR SIDE

- INFORMACIÓN: HunHan (Sehun x Luhan) --> EXO [YAOI]

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Año 34, de la Dinastía Han (168 a.C.)


   Las conquistas de China se extendían cada vez más y más, llegando a territorios desconocidos como eran los occidentales, tras el desierto; y en el límite oriental, tierras muy conocidas, demasiado conocidas, que tendían a rebelarse y había que doblegar.

   El general Wu, comandaba la división del ejército destinada a la región que se rebelaba esta vez. Sus hombres, algunos con apenas la mayoría de edad cumplida, se dirigían hacia aquella región. 1000 soldados a su cargo, que tenía que liderar, cuidar y entre los que tenía que hacerse respetar.

   Moviéndose por barco primero, para llegar rápidamente a la península y luego andando, a través de aquel territorio desconocido, con unos cuantos guías, llegaron a la región revelada y atacaron sin piedad, arrancando de raíz el problema.

    Unos cientos de bajas en su división, pero podría haber sido peor, ya que fue una lucha encarnizada, por lo que el general Wu, estaba satisfecho con el trabajo realizado. Unas semanas tuvieron que esperar hasta tener las noticias desde la capital China. El emperador los felicitaba por su gran trabajo y les encomendaba la misión de quedarse allí, para que el territorio no se volviera a rebelar. Pero para eso, el general Wu no necesitaba 875 soldados, por lo que, 500, fueron enviados de vuelta a casa.

   En el momento en el que esos hombres partieron, es cuando comienza nuestra historia.

   Xi LuHan, a pesar de su apariencia de niño, era uno de los tres subordinados directos del general Wu. Con una inteligencia superior a la de la media, era el estratega de las batallas. Dónde él estaba, el ejército chino, ganaba la contienda. A pesar de sus apenas recién cumplidos 24 años, había llegado muy lejos, como su general, Wu Fan, que con su misma edad, se había convertido en uno de los más galardonados, tanto por sus victorias, como por su fama de sanguinario en las batallas. Otro de los hombres era Zhang YiXing, el médico de la unidad, que con 23 años había tratado a tantos soldados, que tenía los mayores conocimientos de cómo tratar todo tipo de heridas. Y el último, pero no por ello menos importante, Hwang ZiTao que a sus 21 años, era el mejor soldado con diferencia de todo el ejército chino.

   Los cuatro, comenzaron a dirigir la región, y cada uno desempeñó los cargos que les fueron encomendados por el poder imperial.

   Un par de años desde su llegada a aquel lugar habían pasado ya y tras los primeros meses de rebeliones infructuosas, la población del lugar se dio por vencida y comenzaron a vivir en paz, gobernados justamente, dentro de lo que cabe, por ellos cuatro. La vida era agradable desde entonces, tranquila y relajada para todos, pero pronto, se comenzó a forjar una rebelión, una rebelión que nadie se esperaba y que ya no pudo ser aplacada, pero eso fue meses después del momento en el que nos encontramos ahora.

LEYENDAS OSCURAS

- INFORMACIÓN: KyuHae (Kyuhyun x Donghae) --> SUPER JUNIOR [YAOI]

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I


El sol caía sobre el horizonte y el fuego del cielo se extinguía poco a poco.
Era la víspera del día de Todos los Santos y, como desde hace mucho tiempo se viene haciendo en nuestro departamento, un miembro del grupo contaba alguna historia de terror, mientras que los demás, sentados y acobijados unos junto a otros en el suelo repleto de cojines, escuchábamos impacientes y en tensión el relato.
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II

Seoul, 31 de Octubre de 1686

-Os ruego piedad, Kyuhyun-nim. ¡Piedad, os lo ruego!

Un joven muchacho con pelo castaño y piel lechosa, de vestimentas algo roídas y manchadas -seguramente por labrar la tierra- se arrodillaba a los pies de otro joven muy diferente, quién con aire distinguido y aburrido, portaba una espada que desentonaba completamente con su apariencia arreglada y lustrosa. Su pelo color carbón acicalado cuidadosamente, sus ropas de la mejor seda… y un cuerpo en el que a simple vista se apreciaba el estilo de vida sin necesidades que llevaba.

-Os habéis atrevido a insultarme. Ya os advertí: no toleraré la mínima falta de respeto hacia mi persona.

Levó la espalda, dispuesto a realizar el golpe final.

-Cho-nim, ¿de verdad vais a acabar con él en la víspera de los difuntos?

Uno de sus criados lo detuvo con algo de temor en su habla.

-¿Cuál es el problema? Este insulso no merece la vida.

-Pero... ¿Es que acaso no conocéis vos las leyendas que circulan por estas tierras?

Bajó la espada el joven, intrigado por lo que se avecinaba.

-Cuénteme pues, ¿cuáles son?

-Una de ellas dice: “Muerto alguien la víspera de los difuntos, si su fallecimiento por causas naturales no es, vagará esta noche atormentando a su asesino, mas no como fantasma, si no como no-muerto”.

-No más que leyendas son, pues no creo en tales niñerías.

Dicho esto, tomó la espada nuevamente y terminó con su trabajo. Cortó la garganta del joven, quién en un mudo jadeo y llevándose las manos al cuello -donde la sangre desfilaba- calló escueto al suelo.

 Miró fríamente el cuerpo del que fue su último capricho y desvió la vista a la espada manchada con aquel espeso líquido carmesí. Entregó ésta a su criado, articuló un breve “Deshaceos de él” y se retiró a su dormitorio.

LA ÚLTIMA NOCHE

- INFORMACIÓN: G-Dragon x Fan x Zico --> BIG BANG y BLOCK B [HETERO]

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La búsqueda de la perfección era constante en mi vida mientras la libertad siempre pretendía desordenarla, encontrando un equilibrio a los ojos ajenos pero siempre dejándome con las ganas de más. Ser rebelde desde nacimiento no está muy bien visto en mi sociedad y tampoco en mi casa.
            Mientras mi madre tira de lazos que me cortan la respiración, un traje rojo más bien pomposo me mira desde el otro extremo de la habitación, esperando para deslizarse y moldearse a mi cuerpo. Sus adornos y volantes no lo hacen fácil de llevar y mucho menos fácil de poner.
            Apróximadamente una hora más tarde ya nos encontrábamos saliendo de nuestros aposentos, embarcando en un elegante carruaje, íbamos a una fiesta y mi progenitora estaba ansiosa - y segura - de que saliera de allí con un prometido. Rechisto, podría empezar a despedirme de mi supuesta libertad.
            En esos largos minutos surcamos grandes extensiones de oscuros bosques mientras mi fuero interior volvía a recitar que le gustaría poder soltarse la melena en ambos sentidos y cortarla al igual que sus cadenas, pero en este momento solo me buscaban para cortarme las alas.
            Nos detuvimos y los volantes color carmín se mezclaban con algunos del mismo color que el cielo, empezaron a bailar entre mis pies, deslizándose por las escaleras mientras mi pecho subía y bajaba algo más inquieto.
- Te voy a presentar a altos cargos, hija, cuida tus modales - me recordó mi madre por Dios sabe cuánta vez.
            Suspiré para que acto seguido esos grandes portones nos cedieran el paso hacia otras largas escaleras. Cruzamos ese corto pero alto pasillo para que al pisar el primer escalón un hombre me cediera su mano.
- Señorita - inclinó la cabeza - Me doy las libertades de presentarme, soy Ji Yong, la estaba esperando - sonrió al retomar el contacto con mi mirada.
- Caballero - tomé parte de la tela de mi vestido, haciendo una leve reverencia - Si me estaba esperando deduzco que conocerá mi nombre - sentí un codazo por parte de mi progenitora, me iba a divertir.
- Es usted astuta, ¿qué tal si me lo recuerda al ritmo de la música? - acabamos de bajar las escaleras y nos perdimos entre el cúmulo de gente.
            Demasiadas siluetas balanceándose, perdiéndonos los dos con ellas en ese mar de notas musicales, dejándome fijarme en él gracias a la cercanía. Sus cabellos eran rubios, llegando a ser blanquecinos y cayendo hacia su rostro ladeados hacia la derecha, a veces escondiendo sus ojos rasgados pero sumamente oscuros, asfixiantes pero cálidos, ardientes. Mi mirada se deslizó por sus ropas oscuras acabando en una de sus manos, las que parecían aún más pálidas gracias al contraste con su chaqueta, que se enlazaba con la mía firmemente.

AROMA A JAZMÍN FRESCO

- INFORMACIÓN: KhunWoo (Nichkhun x Wooyoung) --> 2PM [YAOI]

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Aroma a jazmín fresco, una pizca de pasión y….un quilo de recuerdos…. A eso olía la almohada.

“No te separes de mí en toda la noche…si tienes frío abrázame más fuerte, si tienes pesadillas, pégate más a mi…sea lo que sea, no te separes de mí en toda la noche”

Fueron las palabras textuales que salieron de los rosados labios de Nichkhun esa noche, la primera noche que nos quedamos a dormir juntos después de dos años cómo amigos.

La mañana era clara, podía escuchar perfectamente el cantar de los pájaros por la rendija de esta mientras un pequeño rayo de sol daba directamente contra mis ojos sensibles a la luz, los cuales tapé enseguida con mi brazo y me acabé acurrucando hacia un lado quedando de este modo totalmente pegado a su cuerpo, impregnándome de su agradable y característico aroma…era una forma totalmente maravillosa de despertarme.

Uno  de mis ojos se abrió un poco para poder observar como efectivamente  él estaba a mi lado y cómo había dicho esa noche, yo no me había separado de su lado.

Me quedé un poco embobado mirando sus facciones mientras dormía. Su boquita sonrosada cerrada, sus ojos calmados y cerraditos, su naricilla la cual brillaba con el reflejo del sol, su cabello castaño revuelto….ohg… no pude evitar alzar la mano y posar uno de mis dedos sobre uno de sus mechones; Lo acaricié con delicadeza notando la suavidad de su cabello contra la yema de mis dedos, pues acabé acariciando por completo su cabello con mis manos.

Poco después de estar un rato  largo mirándole sin pausa, Nichkhun empezó a estirar los brazos y al hacerlo me rodeó más con el que me sujetaba y me apretó contra su pecho más fuerte mientras yo podía observar cómo sus labios se estiraban y se dibujaba una sonrisa que resplandecía más que los propios rayos del sol a través de la ventana.

-Buenos días Wooyoung….-murmuró Nichkhun mientras yo seguía totalmente absorto en grabar cada detalle de sus gestos, pues era la primera vez que lo tenía tan cerca y tan cercano a mí.

Tomó mi mano con la propia y sonrió  ahora enseñando sus preciosos blancos y perfectos dientes, iluminando su perfecta tez  y haciendo aun mi ensimismamiento más duradero. Acabé  esbozando una sonrisa cuando noté cómo el suave tacto de sus rosados labios quedaba sobre el reverso de mi mano lo cual me hizo sentir un escalofrío que me devolvió a la realidad.

BEEEP, BEEEEP

PROMISE YOU

- INFORMACIÓN: YeWook (Yesung x Ryewook) --> SUPER JUNIOR [YAOI]
- NOTA: Los ** indican que a partir de ahí se puede que escuchar la canción “Evening Falls” de Enya.

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-Chicos, ¡que bien ha estado el concierto!- Sonrió Kyuhyun mientras Super Junior K.R.Y volvía a sus camerinos. Su actuación en el Budokan de Tokio había sido perfecto. Todas las fans se lo habían pasado genial, y contagiaron su entusiasmo a los tres chicos. 


Bueno, a todos… Menos a uno. Yesung no estaba feliz. Había llorado un poco en una de las actuaciones, y no pudo evitarlo. Era su último concierto antes de alistarse al servicio militar.

Ryeowook y Kyu entraron los dos a la misma habitación, pensando que también les seguiría el chico tortuga, pero en vez de eso, se fue a otra estancia, y cerró la puerta rápidamente, dejando sorprendidos a sus compañeros. Él no quería que lo volviesen a ver llorando. Se tumbó en la pequeña cama, y comenzó a sollozar de nuevo. Se sentía frustrado. Su vida era la música y las Elfs. No podía imaginarse 2 años seguidos sin esas dos cosas. Y cada vez que pensaba en ello, se angustiaba más y más.
Pasados unos minutos, notó un suave golpeteo en la puerta. Se secó las lágrimas con la manga de su camisa, y se sentó en la cama. 
-¿Quién es?- Preguntó intentando poner un tono de voz sereno.
-Yeye, soy yo…- Se escuchó una tímida vocecilla al otro lado de la puerta.
-Venga, pasa…

LO SIENTO

- INFORMACIÓN: WooGyu (Woohyun x Sunggyu) --> INFINITE [YAOI]

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Woohyun lo sabía todo de aquel hombre. Había descubierto todo lo que su personalidad escondía, yendo a ese Café día tras día. Pasaba horas allí, tan solo mirando cautelosamente a aquel joven de pelo castaño que solía servirle el mejor café que jamás había probado. Tal vez aquel favoritismo no solo tuviera que ver con la calidad del contenido de la taza.
Desde su sofá de siempre, encajado la esquina más alejada del local situada junto la ventana, podía apreciar disimuladamente cada movimiento que el chico hacía. Sus cejas que se elevaban cada vez que hacía una pregunta, su boca que dibujaba una especie de puchero cuando recibía una mala noticia, o su hobby por todo tipo de literatura y películas de acción. También esa obsesión que tenía, y de la que él mismo probablemente no se diera cuenta, de poner la cucharilla a la izquierda y la servilleta a la derecha del café latte cada vez que tenía algún descanso y decidía leer un libro mientras bebía un café caliente. Latte. Siempre bebía latte. El mismo que Woohyun pedía cada día desde que lo conoció. De alguna manera, beber el mismo tipo de café le hacía pensar que estaba un poco más cerca de él…Demasiado idiota.
También sabía que el chico estaría en una banda de rock si sus padres le hubieran apoyado en su momento. Y que había estado haciendo audiciones para convertirse en algún tipo de artista, tal vez un idol. Esa era la razón por la que había empezado a trabajar ahí, para ganar dinero y poder pagarse las clases de música. Así mismo, conocía la razón por la que llevaba y atesoraba aquella fina pulsera que nunca separaba de su muñeca. Parecía que lo llevaba como un juramento, un amuleto que simbolizara que algún día sus sueños se harían realidad.
Woohyun podía jurar que si alguien le preguntaba sobre aquel chico, sabría mucho más de él que cualquier otra persona que estuviera a su alrededor o trabajara con él. Incluso más que esa chica que solía dedicarle una sonrisa tímida, y se sonrojaba cada vez que el chico la saludaba con un radiante “buenas tardes” cuando entraba a trabajar, un detalle que a Woohyun no le gustaba en absoluto.
Y a medida que sus descubrimientos iban progresando, la atracción que sentía por él lo hacía también. Sin embargo, nunca habían intercambiado otras palabras que no fueran aquellas para preguntar y responder qué tipo de café quería beber.
A veces Woohyun podía sentir la cálida sonrisa del otro chico hacia él, sus pequeños ojos mirando su rostro con el mismo atisbo de interés con el que Woohyun solía observarlo a él. Pero obviamente: “No puede ser posible. Ha sido mi imaginación”, se decía siempre a sí mismo después de todo.
Se conformaba con verlo desde lejos unas pocas horas al día. Poder verlo trabajar, sonreír con todo su corazón a las personas que entraban al Café incluso si estaba totalmente cansado; secarse el sudor de la frente con el dorso de la mano en verano, así como frotarse ambas manos por el frío en invierno…lo admiraba en silencio. Atesoraba todos los momentos en los que se acercaba para preguntarle con una gran sonrisa cuál iba a ser su pedido, a pesar de que ya supiera la respuesta, que era siempre la misma. Aquel momento del día en el que Woohyun sabía que estaban a la mínima distancia a la que jamás serían capaces de estar. Amaba tanto esos instantes, que si un día otro camarero venía a atenderle, se sentía completamente decepcionado, hasta pensar que aquel día de su vida había sido una pequeña pérdida de tiempo.

ON RAINY DAYS

- INFORMACIÓN: JunSeob (JunHyung x Yoseob) --> BEAST [YAOI]

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- Al Hospital Universitario de Seúl, por favor.

El conductor del taxi, sin mediar palabra, puso en marcha el vehículo. La radio estaba encendida, retransmitían un partido de.. ¿baloncesto? quizás. Lo cierto es que no prestaba demasiada atención a eso, pero realmente agradecía que así fuera, de ese modo me ahorraría la molesta situación de tener que ignorar durante todo el camino a un chofer demasiado hablador.

Llovía. A través de los cristales cerrados del taxi pequeñas gotas de lluvia se deslizaban por el vidrio, tapando las miles de escenas callejeras que sucedían fuera: personas correteando en busca de una zona con techo donde no mojarse, niños buscando pequeños charcos de agua para saltar en ellos mientras sus madres gritaban histéricas tras ellos, adolescentes peleándose con sus paraguas y chubasqueros en contra del viento, conductores orquestando una especie de sinfonía maquiavélica en cada atasco como si aquello les ayudara a llegar antes a sus destinos... Mi chofer no tardó demasiado en unirse a dicha sinfonía.

- ¡¡Venga ya joder!! ¡Es para hoy! -comenzó a gritar como poseso el hombre sacando la cabeza por la ventana, luego me miró de reojo, tratando de disculpar su comportamiento - Estos conductores novel de hoy día, no sé dónde les han dejado sacarse la licencia de conducir. - Murmuró volviendo a poner su vista en la carretera y mirándome únicamente por el retrovisor. Yo preferí ahorrarme el indeseable comentario que pensaba en aquel instante y simplemente pestañeé y volví de nuevo mi vista hacia la ventanilla. Aquello parece que fue suficiente para que dejara de hablar conmigo, al menos, por unos minutos. Luego volvió a comentar - Odio los días lluviosos, son atascos por todos lados. ¿Tiene prisa señor...?

- Jun Hyung - completé, sin apartar la vista de la ventanilla - No, no tengo demasiada prisa.

Suspiré. Días lluviosos... todo el mundo los odia o los ama. O una cosa o la otra, la lluvia era ese tipo de fenómeno que no puede pasar desapercibido o indiferente a los demás. Hagas lo que hagas, siempre te afecta de una u otra forma.

Yo solía amar los días de lluvia. Incluso ahora, no puedo sentir que no me gusten pero me traen demasiados recuerdos, y todos ellos son demasiado buenos o demasiado malos, demasiado importantes para que pueda simplemente olvidarlos y disfrutar del agua de la lluvia caer sobre mi rostro como antes.

Aquel día estaba lloviendo. El día que le dejé irse. Aquel día... llovía.

Sólo estoy decepcionado de mí mismo por no ser capaz de aferrarme a ti debido a este orgullo.
En los días lluviosos vienes y me encuentras torturándome a través de la noche.